viernes, 20 de febrero de 2015

SIN MEMORIA: Capitulo 12, 13 y 14


CAPITULO 12:

Estuve dos largas horas sentada en aquella silla de madera, observando aquella foto, ¡Tal vez no era yo! ¡Tal vez era una prima lejana parecida a mí!
Observe que la niña tenía dos lunares en su rostro, uno debajo de la nariz, y el otro un poco más pequeño al lado izquierdo de la frente, tome la fotografía y la coloque en el espejo del baño, para comparar si yo tenía los mismos lunares, y para mi desgracia si los tenia, compare varios minutos mi reflejo con la imagen de la niña, y no encontré ninguna marca que indicara que no era yo.
Me sentía muy confundida, tal vez mi padre no estaba vivo, al igual que mi amigo, tal vez murieron hace muchos años atrás, quería llorar, pero mis ojos no despedían ninguna sola lagrima, no entendía, que sucedía, había momentos que deseaba nunca haber escapado del laboratorio, porque así nunca podría haber averiguado todo lo que hasta ahora sabia, lo cual me confundía más aun.

CAPITULO 13:

Me encontraba sentada en mi habitación tranquilamente, cuando de repente sentí un fuerte dolor en mi cabeza, este dolor era intolerable, era como si una espada me atravesara la frente mientras un agudo zumbido ahogaba mis oídos, era una sensación horrible.
Tuve que soportar el zumbido durante diez inexplicables minutos.
Pasado el dolor tuve la misteriosa necesidad de volver a mi casa, la cual sus paredes se encontraban incinerada. Solo lo sentía, no sabía porque, pero era como si algo más fuerte que yo me llamara, mi corazón latía aceleradamente sin parar un solo segundo.
Estuve caminando por toda la habitación, evitando pensar en volver de nuevo a mi casa, estaba segura que esto era obra del coronel Malraux, que de alguna forma se había metido en mi cabeza impulsándome ir hasta mi casa, donde seguramente me sorprendería alguna emboscada obligándome a volver al laboratorio.
Me rehusaba a volver al laboratorio, ya había escapado una vez, y no sabía si podría tener la misma suerte por segunda vez.
Por todo lo que intentara esa sensación no se iba de mi mente. Estuve horas enteras intentando pensar en otra cosa, pero cada esfuerzo mío era en vano, aquel extraño sentimiento dentro de mí era más fuerte que mi voluntad.
Observaba la puerta y sentía un gran impulso por salir por ella, pero me sostenía como podía.
Vencida por aquel extraño impulso salí velozmente de la habitación y corrí por el pasillo del hotel, ya fuera de este no deje de correr hasta llegar a mi casa.
Cuando me encontré frente a la puerta principal, esa sensación en mi interior se multiplicó haciéndose más intensa. Corrí por la casa, pase por el living, y salí por la puerta trasera de la cocina encontrándome en el medio de mi patio.
Sabía que ese era el lugar correcto, pero no había nada, mire hacia todas las direcciones, tenía miedo que aparecieran los científicos, pero por suerte no vi a ninguno.
No entendía, ¿Porque estaba en medio del patio?, sabía que aquel era el lugar donde debía estar, lo sentía, pero no entendía por qué si estaba todo quemado, ni tampoco había alguien o algún objeto esperándome.
Comencé a caminar por el patio, pero siempre ese misterioso impulso me llevaba de vuelta a terminar parada en medio del patio, siempre en el mismo lugar.
Me arrodille y comencé a escavar allí mismo donde me encontraba, tal vez lo que buscaba se estaba ocultando debajo de mí. Cabe varios centímetros, mis manos estaban llenas de tierra y cenizas.
A los diez centímetros mis manos tocaron algo metálico, fue allí cuando me apresure y escarbe más velozmente, y en unos minutos había descubierto una enorme puerta metálica redonda, se veía misteriosa y resistente, para mi suerte esta puerta tenía una enorme escotilla giratoria, que luego de darle tres vueltas, la puerta se abrió dejándome ver su interior, solo veía un piso blanco que me recordó al laboratorio, tuve miedo de bajar, estaba lejos del laboratorio donde me encontraba anteriormente cautiva, pero nada negaría que no podía existir otro en algún otro lugar de la ciudad.
Trague saliva y me dispuse a bajar por aquella puerta, de un salto caí al suelo blanco, el lugar era un laboratorio, pero era muy distinto al anterior, desde mi lugar donde me encontraba parada observe a mi alrededor con los ojos bien abiertos, las paredes eran de hierro al igual que el techo, era una especie de bunker enterrado en medio de mi antiguo patio, las paredes estaban repletas de computadoras y pantallas, cuando voltee descubrí que detrás mío había una caja metálica que tenia algunos botones y una luz azul que parpadeaba intermitente cada dos segundos, sentí una inmediata extrañeza con aquel pequeño artefacto que se encontraba ante mis pies, lo tome en mis manos, y al desenchufarlo de la pared, inmediatamente aquella extraña sensación que me impulsaba a volver a mi casa desapareció, era evidente que aquella pequeña caja de metal era la que me llamaba, la observe estupefacta por varios segundos, hasta que una voz interrumpió mi contemplación:
_ ¡Nadine!_ Sentí que alguien me llamaba, ese era mi nombre, lo acababa de recordar al mismo momento que lo escuche, pero ¿Quién era aquella persona que me llamaba?, me daba temor voltear, pero así lo hice cuando esa voz me volvió a llamar_ ¡Nadine!_ Voltee lentamente observando aquel hombre del cual provenía mi nombre.

CAPITULO 14

El hombre era un anciano, su cabello era ligeramente espeso, y totalmente canoso, vestía una camisa blanca un poco manchada por la tierra, sus ojos cafés se escondían detrás de unos enormes anteojos, lo reconocí al instante, era mi padre, aquel anciano de mis confusos recuerdos, no tuve ninguna reacción, no sabía nada de él, pero me siguió hablando:
_ ¡Has vuelto!, ¡El localizador radial funcionó! _ Decía mientras señalaba la caja metálica que tenía en mis manos, y luego se acerca para abrazarme, pero yo di unos pasos hacía atrás para alejarme de él _ ¿Qué sucede?_ Me preguntó extrañado _ ¡Soy tu padre!_
_ Lo sé, pero no recuerdo nada más, no sé por qué soy diferente, ni que soy, tampoco recuerdo nada de ti, solo sé que eres mi padre_ Le dije secamente.
_ ¡Te han borrado la memoria!_ Exclamó tomándose su rostro entre sus palmas angustiado.
_ ¿Tú puedes devolvérmela?_ Le pregunte.
_ ¡No!, desgraciadamente no, nadie puede, tu cerebro está preparado de una forma tal que no se pueda manipular, porque osino se te podrían dar también recuerdos falsos, pero es fácil borrártela con una fuerte descarga eléctrica justo a tu centro de memoria, lo que provocaría que se reiniciara_
_ ¿De qué estás hablando?, ¿Cómo sabes tanto de mi?_
_ ¡Por qué yo te cree!, ¿Tampoco recuerdas eso?_
No podía creer lo que estaba escuchando, me asustaba saber quién era realmente mi padre, y que es lo que había creado de mí:
_ ¿Qué se supone que soy?_ Le dije entregándole la foto donde una mujer desconocida me tenía entre sus manos, antes de salir había guardado aquella foto en el bolsillo de mi vestido.
El anciano observó varios interminables segundos aquella foto, mientras se le escapaba una lágrima de su ojo:
_ ¡Es la única foto qué conservo de ellas!_ Me dijo observando la foto con cierto enternecimiento en sus ojos _ Te contare la historia, donde llegaste a ser lo que hoy eres, aquello tan inexplicable, lo cual la mayoría de la sociedad lo creería parte de una novela de ciencia ficción…_
Mi cuerpo se entumeció, estaba a punto de escuchar la historia de lo que era, todos aquellos recuerdos olvidados volverían a mi mente por fin, abrí bien mis ojos y dispuse mis oídos, estaba dispuesta a confrontar la realidad, solo que no sabía si estaba preparada:
_ Esta foto fue tomada el 26 de julio de 2.061, es la última y la única foto que existe antes de que las cosas cambiaran, en este entonces la familia era constituida por tres personas, mi hija Nadine, mi amada esposa Clarisa, es la que ves en la foto, y yo. Fueron años felices, hasta que una fatalidad ocurrió, un accidente se llevó a mi familia dejándome solo, sin nada porque vivir, los primeros meses fueron desgarradores, un ataque de locura me obligó a deshacerme de todo aquello que me recordaba a esos horribles momentos, tire a la basura todas las pertenencias, desde juguetes, ropa, fotos, todo.
Sentía mi alma insatisfecha y mi corazón vacio, el único que se salvó al choque automovilístico fui yo, quedando para siempre solo, sumergido en una insoportable y fría soledad, me sentía aislado, solo y atrapado en una lejana isla perdida en medio de un infinito océano desconocido, pero no era así, miles de amistades y familiares lejanos viajaban a visitarme en estos momentos dolorosos, pero ni sus compañías, ni sus pésames me importaban, solo quería recuperarlas, ese deseo era imposible, “¡Pero para mí no!”, exclame en medio de mi living, donde todos me escucharon sin comprender lo que decía, todos pensaron que la perdida de mi familia me había vuelto loco, de que era un hecho insoportable para mi, de tal grado que enloquecí completamente, pero siempre estuve en mis cávales, sabía bien lo que tenía que hacer, las quería de vuelta, y así lo haría.
Subí al primer piso, donde se encontraba las habitaciones de mi hija y mi esposa, pero estaban completamente vacías, había tirado todas las pertenecías de ellas, era bastante frustrante, como devolvería la vida a mis amores si no había quedado nada de ellas, me senté en el suelo de la habitación de Nadine algo resignado, pero luego de varios minutos de llanto descubrí detrás de la puerta una foto, esta foto_ Decía mi padre señalando la foto que se había salvado de la explosión_ era lo único que había quedado, la contemple por horas, sumergiéndome en los recuerdos, que era lo único que me quedaba, además de la foto, encontré una hebilla para el cabello adornada por una enorme flor roja, en aquella flor se encontraba enredado un cabello, inmediatamente reconocí el singular castaño de mi hija, tenía un cabello de mi niña.
Aquellas vacías habitaciones se convirtieron con el paso del tiempo en un laboratorio, investigue por cientos de diferentes fuentes, enriqueciendo mi mente con respecto a la clonación.
Pasaron diez años, mi laboratorio se había colmado de computadoras y otros aparatos tecnológicos, esos diez años los pase probando y experimentando, pero la clonación era imposible, entonces tuve que innovar por otras ciencias, mi mente se había iluminado, creí tener la respuesta, después de diez años podría al fin traer a mi hija de vuelta, aislé el ADN del cabello, y descubrí por accidente que mediante unas largas operaciones tecnológicas el ADN se podría combinar con el metal creando un componente orgánico como el hueso humano, solo que diez veces más fuerte y con la misma propiedad del desarrollo y el crecimiento de un hueso humano.
Entonces convine el ADN del cabello con el metal dentro de una incubadora que había creado a base de lámparas que le daban calor, al pasar los días note que el metal comenzaba a sufrir leves trasformaciones, y en unas semanas, el metal había tomado la forma de un feto.
Pero lo extraño fue que al concluir los nueve meses no eras un bebe, sino una niña de cinco años, totalmente igual a mi hija, luego de varias horas de investigación, comprobé que el cabello contenía el ADN de una niña de cinco años, lo que llevó a reproducir la misma niña.
Al principio creí que la había clonado, era totalmente idéntica a la última vez que la vi, tenía hasta los más mínimos detalles de la anterior, incluyendo aquellos pequeños dos lunares en el rostro, físicamente era idéntica, pero con el tiempo note que no era la misma niña, tuvo que aprender todo desde cero, a hablar, a caminar. Incluso sus gustos y gestos eran diferentes, lucia como mi anterior hija pero no lo era. Extrañamente esta nueva hija no sufría de hambre ni de sueño, ni tampoco se agotaba luego de correr horas enteras, sin mencionar la fuerza superior de cualquier humano que poseía incluso a los cinco años.
Con el tiempo comprendí que había creado un androide de voluntad independiente. Mediante una resonancia magnética a tu cerebro, comprendí que podía ingresar a tu sistema, entonces fue allí donde bloque tu entrada a tu mente, incluso ahora hasta a mi me es imposible ingresar. Pero esa protección te hiso vulnerable a la pérdida de memoria, todo estaría bien mientras no sufrieras una descarga mayor a 1.000 Voltios en las sienes, las cuales se comunican directamente con tu centro de memoria, es la razón por la cual perdiste tu memoria, alguien, la cual no sabemos quién, te ha borrado tu memoria _
_ Esas mismas personas son las que quemaron la casa_
_ Si, no sabemos quiénes son, ni que quieren, ni tampoco como sabían de ti, quiero que sepas hija que a pesar de que no eres Nadine, igual eres mi hija, yo te cree y te quiero tanto como quería a la antigua Nadine _
Los dos nos abrazamos fuertemente, había recordado todo, luego de haber escuchado la historia recordé quien era yo, y quien era mi padre y lo mucho que lo amaba.

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Puedes bajar el libro completo en el siguiente LINK:
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O esperar a mañana a que suba el siguiente capitulo.

Desde ya muchisimas gracias por leer. 


2 comentarios:

  1. ¡Vaya! Interesante la historia de Nadine. Es un androide surgido de un intento de clonación. Eso no me lo esperaba. Aunque raro... ¡es genial!

    Por suerte se reencontró con su padre, sólo falta saber que fue de Líam y qué diantres quieren esos militares y científicos. ¿Tratan de entender qué es Nadine para crear un arma o un ejército de androides? Ya veremos... ji, ji, ji.

    La historia va bien y a pesar de que se sabe qué es Nadine aún falta por terminar, creo. Jue, je, je. Hasta la próxima. ¡Saludos!

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    1. Te agradesco por seguir la novela, y si, falta por terminar, pero no tanto. Solo algunos capitulos más. Un abrazo.

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