martes, 17 de febrero de 2015

SIN MEMORIA: Capitulo 3, 4 y 5


CAPITULO 3:

Transcurrieron varias horas, no sabía exactamente cuánto tiempo hacia que estaba encerrada allí, es complicado calcular el tiempo si no tienes un reloj o la luz del sol para ubicarte, en momentos pensaba que eran solo minutos, y a veces días.
Estaba decidida a escapar, me pare en el medio de la caja de cristal y mire hacia arriba, aquella extraña luz, tal vez podría romperla y escapar por ella, no pude hacer nada, porque se escucharon unos ruidos extraños, delante de mi dos persianas metálicas se abrieron, dejando ver donde estaba, el lugar parecía ser una especie de hospital o laboratorio, predominaba el blanco, y las luces, habían decenas de computadoras que parecían que me monitoreaban, ya que mi imagen aparecía en sus enormes y alargadas pantallas, habían algunas personas vestidas con largos guardapolvos blancos, llevando en sus manos papeles, otros me observaban y hacían anotaciones en sus libretas.
Apoye mis manos sobre la pared de vidrio, observando el lugar, ¿Qué estaba sucediendo?, podía escuchar las conversaciones de los científicos:
_ ¿Cuál es la constancia de sus recuerdos?_ Le preguntó un hombre con barba a otro que observaba una computadora muy fijamente.
_ Son estables, no volverán, a no ser que se establezca una conexión con su pasado_
No podía creerlo, ¿Ellos me habían borrado la memoria?, ¿Por qué?
_ Es muy extraño, su esqueleto está compuesto por unas sustancias que desconocemos_ Le decía una mujer al hombre de barba muy sorprendida.
_ ¿Cómo es posible?_
_ No lo sé, sobre todo predominan dos, uno de gran liquidez, y otro con términos orgánicos, no entiendo como estos componentes pueden actuar de forma compatible con el material de sus huesos, es imposible lograr algo así en un humano, lo rechazaría inmediatamente_
_ Pero no olvides que ella no es humano_ Exclamó el hombre de barba, que a comparación de los otros no llevaba un delantal blanco, si no una camisa negra.
Cuando escuche esas palabras sentí que se paralizó mi corazón, ¿Qué era?, ¿Por qué era diferente a los demás?, me entristecía pensar una respuesta, y me asustaba conocer mi pasado olvidado.
El hombre de barba se acercó a la caja de vidrio donde yo estaba encerrada, se paró a unos metros de mi, y me miraba fijamente, yo también lo observe bien, no olvidaría al hombre que me había encerrado en ese lugar, estaba segura que él me había capturado en esa caja de vidrio como a un animal.
Mi captor tenía ojos grandes, el cabello corto y castaño, barba candado, y era alto y corpulento, su voz era gruesa y ligeramente ronca, despreciaba su sola presencia.
Pasaron unos segundos y él habló:
_ ¿Cómo te llamas?, ¿Recuerdas cómo te llamas?_
_ No_ Le respondí sintiendo como si una fiera llena de rabia quisiera escapar por mi boca.
_ ¿Qué eres?_
_ No lo se_ Le respondí volcando la mirada al suelo, conteniendo toda mi ira.
_ ¡Estupendo!, han hecho un gran trabajo_ Exclamó el hombre mientras volteaba para agradecerle a sus trabajadores.
El hombre de barba sacó de su bolsillo una caja con un botón azul, y extendió la mano para que yo lo observara:
_ ¿Recuerdas esto?_
En ese momento una imagen pasó por mi cabeza, “un hombre con una máscara negra presionando aquel botón”, el recuerdo era muy confuso, pero por la altura del hombre enmascarado, creí reconocerlo:
_ ¡Tú!, tú me capturaste_ Le dije cerrando los puños con bronca, sentía una triste impotencia, no podía salir de esa habitación transparente, no tenia libertad alguna.
_ Su memoria aumentó al cero coma cero dos por ciento_ Indicó un científico observando la pantalla de una de las computadoras _ ¡Deme unos segundos y reiniciare su memoria a cero nuevamente!_
_ ¡NOOO!_ Exclamo el hombre barbudo precipitándose enérgico _ ¡Que me recuerde!_ Rio extendiendo las manos al aire.
_ ¡Pero coronel!, es peligroso, el más mínimo porcentaje de sus recuerdos puede arruinar toda la operación, cuando mayor es el numero, mayor son las posibilidades de recuperar la memoria completamente…_ Le decía el hombre intentando hacer entrar en razón a su superior.
_ No, dije que no, ¿Acaso te atreves a cuestionar mis órdenes?_
_ No señor, pero…_
_ Además mientras permanezca encerrada ajena al mundo, no hay de qué preocuparse_
_ Si, Coronel Malraux_ Asintió el científico aun sin estar de acuerdo.
El hombre barbudo, que ahora conocía su nombre, Coronel Malraux, se dio media vuelta y se marcho.

CAPITULO 4:

Allí estaba encerrada en una caja transparente, considerada un fenómeno, y ni siquiera sabía porque, yo me veía igual a ellos, pero al parecer lo que estaba en mi interior era lo diferente.
Pensé en algunas posibilidades de mí ser, tal vez era una alienígena, o una rata de laboratorio, donde algún grupo de científicos locos me habían creado a partir de su demencia, o alguna rara mutación sucedió en mi, todas esas teorías me causaron risa, pero a la vez me asustaron, no sabía si alguna de ellas podría llegar a ser cierta o no, parecían historias de películas de ciencia ficción.
Una puerta circular se abrió dejando entrar a una persona, pero cuando lo observe bien no era una persona, sino, que era una especie de androide metálico, un robot, con su cuerpo de metal y un mecanismo hidráulico que lo movía voluntariamente, el metal que lo recubría era plateado y muy brillante, estaba sorprendida, nunca había visto un robot, o mejor dicho, no recordaba a ver visto un robot antes.
Este robot traía en sus brillantes manos de metal una bandeja blanca que llevaba sobre ella un sobre de papel, una mujer de cabellos colorados recibió la carta. Luego de leerla exclamó:
_ Llegaron los análisis de su piel_ Todos los científicos se acercaron a escuchar atentamente lo que decía _ Los estudios del ácido desoxirribonucleico, indican que los cromosomas de su piel son cien por ciento proveniente de ADN humano, como lo sospeche, recubierta por tegumento humano, es solo para ocultarla _
Realmente me estaba asustando, ¿Qué había en mi interior?, me asustaba ser algún feo monstro, ya me imaginaba, verde y con escamas, totalmente horrible, verdaderamente merecía estar encerrada fuera de los ojos de la sociedad, incluso llegue a pensar de que era algún ser malvado, y que solo borraron mi memoria para que no hiciera más daño a nadie, ¿Pero cómo saberlo?, yo era incapaz de herir a alguien, no me imaginaba como un villano.
El robot colocó unos recipientes en su bandeja y se retiró por donde había venido, pensé que esos recipientes seguramente llevarían muestras mías, los científicos estaban muy empecinados en descubrir mi ser, sea lo que sea.

CAPITULO 5:

Al siguiente día, tenía más preguntas que el anterior, pase toda la noche sin pegar un solo ojo, y no tenia sueño, hacía dos días que no comía y no tenía hambre, ¿Cómo era posible?, ¿Cada vez me extrañaba más de mi misma?, ¿Ningún ser puede vivir sin dormir y comer?
Coloque mi mano en mi pecho, y sentí latidos, fue un gran alivio, por lo menos tenia corazón, pero ¿Como latía sin que me alimentase?
El Coronel ingresó por la puerta circular, traía en su cinturón una funda con una pistola, se cruzó de brazos y observaba los gráficos de la computadora:
_ ¿Algún avance importante?_
_ Hemos descubierto una gran actividad en su cerebro_
_ ¿Eso qué significa?_
_ Es similar al de un cerebro humano, tiene miles de conexiones, que estimulan el pensamiento independiente, pero esas conexiones no son neuronas como las humanas, pero cumplen la misma función_
_ Entonces, ¿Qué son?_
_ No lo logramos establecer con seguridad, pero parecieran ser…_ Un apagón de electricidad interrumpió la explicación del científico.
_ ¿Qué sucede Coronel?_ Le preguntó una mujer muy extrañada.
_ No lo sé, llamare a la base para averiguar lo que pasa _ El Coronel Malraux llamó por una radio que ocultaba en el interior de su camisa _ Llamando a base… ¿Me oyen?... ¿Qué está sucediendo?_
_ Han apagado los fusibles de la sala este, llevara algunos minutos reiniciarlos_ Le respondió una voz del otro lado de la radio.
Al escuchar esto, pensé que sería el mejor momento para intentar escapar, no sabía cuando se me daría otra oportunidad como esta.
Estaba todo oscuro, pero por alguna extraña razón los podía ver a todos con claridad, pero ellos no a mí, estaban a completa oscuridad, no se veían ni sus propias manos.
Di varios saltos hasta que logre tomar la luz del techo, la cual se encontraba apagada, y no muy lejos de mí, a solo a un metros de distancia, me costó, pero llegue a ella, la rompí con un puñetazo, en ese momento me di cuenta que tenía mucha fuerza, más de la que esperaba tener.
El ruido de los cristales de la luz rompiéndose alarmó a todos, y sobre todo al Coronel, el cual corrió hacia la caja de vidrio, esforzó los ojos pero no pudo verme subir por la lámpara, totalmente preocupado pregunto:
_ ¿Qué fue ese ruido?_ Pero nadie le respondió.
La lámpara era un tubo largo y lo bastante amplio como para que yo pasara por él, solo esperaba que no se rompiera mientras subía por su interior.
Cuando estaba a la mitad de la lámpara volvió la luz, y todos me observaron mientras intentaba escapar, el capitán saco su arma del estuche y comenzó a disparar hacia mí mientras decía:
_ ¡No dejen que escape!, ¡activen la alarma!_ La mujer pelirroja corrió y presionó un botón rojo de la pared, e inmediatamente comenzó a sonar una alarma tan fuerte, que retumbaba dolorosamente en mis oídos.
Me apure, y en unos segundos ya estaba encima de la lámpara, el Coronel seguía disparando, y una de las balas dio en mi brazo, pegue un grito del susto, pero en realidad no sentía dolor alguno, eso me sorprendió, pero no había tiempo para hacerse más preguntas, así que salte hacia una ventana y la traspase rompiendo el cristal en miles de pedazos, cayendo en un extenso pasillo. Me levante del suelo rápido y comencé a correr, el Coronel y los científicos salieron del laboratorio por la puerta circular, la cual daba al pasillo, y corrían detrás de mí, pero ellos eran mucho más lentos que yo, así que les saque bastante distancia.
Al final del pasillo me encontré con una puerta metálica, la cual estaba cerrada con un robusto candado, comencé a tirar del candado y lo golpeaba, pero no se abría.
Mire hacia todos los costados, y arriba de la puerta descubrí un conducto de ventilación, lo bastante grande como para que escapase por él, así que me trepe por la ventilación y me deslice por ella varios metros. Al final del conducto, se encontraba una rendija metálica, observe a través de ella unos segundos, y solo pude ver pasto verde.
Estaba segura que lo que se encontraba del otro lado era la tan deseada libertad que anhelaba, así que rompí la rendija con mis manos y baje de la ventilación tocando la tierra húmeda con mis pies descalzos.
Delante de mí había un tejido alto, cubierto por alambre de púas, totalmente impenetrable, así que comencé a cavar por debajo del tejido. Cuando tenía un pozo lo bastante profundo pase por él, y quede fuera de mi prisión, fue una sensación muy fuerte en mi pecho, estaba saboreando la libertad, por fin estaba fuera de esa asquerosa caja de cristal, me prometí no descansar hasta recobrar cada uno de mis recuerdos borrados, no sabía por dónde comenzar, así que lo primero que hice fue alejarme de aquel laboratorio que me había mantenido encerrada durante varios días enteros.

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Puedes bajar el libro completo en el siguiente LINK:
http://www47.zippyshare.com/v/LvmRQA8F/file.html

O esperar a mañana a que suba el siguiente capitulo.

Desde ya muchisimas gracias por leer. 

4 comentarios:

  1. Por suerte la "chica" escapó... aunque ahora ella no sabe qué es. Esto se va poniendo interesante. Ahora tendrá a un ejército detrás y el único que tiene las respuestas para ella es Líam, si es que ha sobrevivido. Me encanta. Hasta mañana. ¡Saludos!

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    1. Muchas gracias por seguir la historia. Es un gusto leer sus comentarios. SALUDO

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    2. Le aseguro que el gusto es mío por leerla. Hasta la próxima.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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