lunes, 16 de noviembre de 2015

Bruja adivina


— ¡Te encontré!— Grité enojada mientras azotaba la puerta con violencia, haciendo que mi hija y la adivina saltaran del estupor sobre sus sillas.
Mi pequeña e inocente niña estaba tomada de las manos con una bruja, ella se deja engañar por este tipo de cosas, no sé cuantas veces la he encontrado desobedeciéndome, ya le he explicado unas mil veces que es perdida de dinero y tiempo, esta clase de gente te hace creer lo que ellos quieren que uno crea, y los idiotas caen en su jueguito.    
— Tu madre tiene un temperamento muy violento— Dijo la vieja bruja, mi hija bajó la mirada y pareció sonrojarse, como si yo la estuviera poniendo en ridículo. Aquí la única ridícula es mi hija que le cree a esa vieja bruja impostora.   
Mi hija que todavía no tenía cumplido ni siquiera los quince años, esta tarde llevaba una remera suelta y una vincha le recogía el cabello azabache. La bruja, parecía estar disfrazada para un teatro del mago de Oz, la envolvía una túnica violeta estampada con las figuras del zodiaco, y un turbante de plumas le cubría el cabello anaranjado, sin mencionar que su rostro estaba inundado de sombra y pintura, dándole un aspecto místico.
Me acerqué a la mesa hecha una furia, tomé el mantel azul de estrellas y lo arrojé hacia atrás y luego golpeé la mesa repetidas veces, haciendo que mi hija gritara. Sí, tal vez estaba exagerando un poco, pero no soporto a las personas que se aprovechan de niños inocentes como mi hija, que le hacen creer en cosas que no existen, solo para robarle algunas monedas. ¡Es indignante!      
— ¡Para, mamá!— Me gritó ella — ¡¿Por qué siempre haces una escena de todo?!— Me preguntó encolerizada.
— Es que hija, ¿No te das cuenta que lo que quiere esta mujer es robarte dinero?— Le dije señalando a la bruja, la cual hizo caso omiso a mi comentario, como si no le afectara mi recriminación.     
— Pero mamá— Dijo exasperada, intentando hacerme entrar en razón — Si no hubiera venido con ella, no estaría hablando contigo ahora.         



7 comentarios:

  1. Je, je, je. Parece que la madre no se dio cuenta que ha muerto y que su hija busca la ayuda de la bruja para comunicarse con ella. Je, je, je. Aunque más que una bruja sería una suerte de médium. Un buen cuento, como de costumbre.

    Que culmines bien tu fin de semana. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Nahuel por leer.
      Ja, ja, me alegro que te haya gustado el cuento.
      Buen fin de semana para ti tambien.

      Eliminar
  2. No me esperaba eso en realidad me ha encantado!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado el cuento.
      Gracias por leer.

      Eliminar
  3. Ni en el más allá dejan de ser sobreprotectoras,regañonas y criticonas las mamás. ;-) Lindo relato.
    ¡saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Sofía por leer, me alegro que te haya gustado el cuento. Un saludo.

      Eliminar
  4. Ni en el más allá dejan de ser sobreprotectoras,regañonas y criticonas las mamás. ;-) Lindo relato.
    ¡saludos!

    ResponderEliminar